Qué conviene saber antes de invertir en la salida a bolsa de una empresa tecnológica

Las salidas a bolsa de grupos tecnológicos vuelven a cobrar vida más de un año después del mal debut de Facebook. Pero teniendo en cuenta pasados fracasos, muchos inversores se preguntarán si estas compañías merecen la pena.

Para dilucidarlo, los inversores deben hacer algunos deberes antes de comprar. Según los expertos, es obligatorio leer los informes que una compañía presenta ante la Comisión del Mercado de Valores cuando se registra para emitir acciones. Estos documentos, normalmente redactados sobre el formulario S-1, comprenden una descripción del modelo de negocio del grupo, los factores de riesgo, los datos financieros trimestrales, detalles sobre los planes de la oferta y los nombres de los suscriptores.

El siguiente paso es evaluar los datos financieros. Los analistas utilizan diversos parámetros para evaluar las perspectivas de crecimiento de la empresa. Para las compañías rentables, se fijan en los beneficios sobre los ingresos declarados (disponibles a través del S-1). Para las empresas con un alto crecimiento que aún no muestran ingresos netos, los analistas normalmente calculan la relación entre el valor de empresa y las ventas (la capitalización de mercado más la deuda menos la caja, dividido por las ventas). Para determinar si la valoración de una compañía está justificada, los analistas comparan la ratio valor de empresa/ventas con la de compañías públicas comparables.

A continuación hay que determinar lo que podría ir mal. Todo S-1 presenta un apartado de riesgos. Normalmente, los analistas estudian minuciosamente esta sección en busca de indicios sobre otros puntos a investigar como su dependencia de otras firmas, la calidad de sus productos frente a la competencia, o su capacidad para defenderse de posibles ataques.

También debe prestarse atención a las declaraciones de los ejecutivos de la compañía para comprobar si sus objetivos se corresponden con los de los accionistas. Además, hay que tomar nota de sus actuaciones antes de la opv. El S-1 revela cuántas acciones planea vender cada ejecutivo en la OPV, así como las grandes colocaciones a terceros inversores realizadas antes de la operación. Las grandes ventas por parte de ejecutivos o de inversores que han entrado en una fase tardía pueden ser una señal de alarma.

Un último punto a tener en cuenta son el periodo de bloqueo (lockup), que impide a los miembros de la compañía vender su participación el primer día, y el greenshoe, el porcentaje que se reservan los colocadores para comprar. Cuando este último se agota o el primero vence, el valor puede sufrir una caída.

QUÉ LEER: Los informes que una compaía presenta al regulador contienen una descripción del modelo de negocio del grupo, los factores de riesgo, los datos financieros trimestrales, detalles sobre los planes de la oferta y los nombres de los suscriptores.

Fuente: Expansión

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