Los segundos mercados son constituidos con el objeto de facilitar la financiación a largo plazo de las pequeñas y medianas empresas -no hay que confundir estos mercados con los mercados secundarios donde se negocian títulos ya emitidos-. La dificultad que encuentran las Pymes para la obtención de estos recursos financieros a largo plazo para su crecimiento así como el mayor coste exigido por su concesión hace que la mayoría de estas empresas estén en desventaja frente a las grandes empresas. Por esta razón se han creado mercados de este tipo en todo el mundo con el fin de paliar en parte este problema de financiación de la Pyme, en los que los requisitos y obligaciones de admisión son menos rigurosos de los que se exigen en los mercados principales, a la vez que se prevén las «Sociedades de Contrapartida», para fomentar la liquidez y la negociación.

En 1982 se creo en España el Segundo Mercado para PYMES de la Bolsa de Barcelona y posteriormente en 1986 se creó por el Decreto Ley 1/1986 el Segundo Mercado Oficial. 

Desde su introducción en nuestro país, los Segundos Mercados no ha tenido excesivo éxito y, en numerosos casos, es utilizado simplemente como un paso intermedio antes de acceder al primer mercado. Las razones de esta situación son, entre otras, la falta de información y desconocimiento sobre esta forma de financiación, el miedo a la perdida de control o interferencia por incorporación de accionistas con distintos objetivos, la escasa liquidez, la exigencia de información, etc.

La negociación de acciones de compañías pequeñas y medianas. El segundo mercado
Valora nuestro esfuerzo