Las Sociedades de Inversión (SI) son aquellas IIC que adoptan la forma de sociedad anónima, y que tienen por objeto la captación de fondos, bienes o derechos del público para gestionarlos e invertirlos en bienes, derechos, valores u otros instrumentos, financieros o no, siempre que el rendimiento del inversor se establezca en función de los resultados colectivos.

Aunque el objetivo de las SI es similar al de un FI, ambos se diferencian en que en el FI el inversor es simplemente un partícipe del patrimonio del fondo, que será gestionado por una sociedad gestora de IIC, mientras que en las SI, al tener personalidad jurídica al tratarse de una sociedad anónima los inversores se convierten en accionistas de la sociedad, con los derechos y obligaciones que ello conlleva. Por este motivo, las SI suelen estar destinadas a las inversiones de la banca privada, es decir, a la inversión de grandes patrimonios.

Con carácter general, el número de participantes de una SI no podrá ser inferior a 100. En caso de sociedades por compartimentos, cada compartimento deberá tener al menos 20 partícipes, con un total de la sociedad superior a los 100 partícipes.

Al igual que ocurre con los FI, la CNMV publicará el valor liquidativo de las acciones de los SI y podrá establecer reglas especiales para el cálculo del valor liquidativo de los valores no cotizados. Para aquellas SI que garanticen el reembolso de sus participaciones diariamente informará que las participaciones en los correspondientes fondos tengan la consideración de valores cotizados. En el caso de que la CNMV no reciba la información necesaria, y como consecuencia de ello, no pueda difundir los datos indicados durante tres días consecutivos o seis alternos en el plazo de un mes, lo hará constar así. A partir de ese momento, y hasta que no transcurran treinta días siguientes de difusión regular de tales datos, las inversiones que se hagan en las participaciones en cuestión no podrán considerarse como valores admitidos a cotización a los efectos de las señaladas disposiciones sobre regímenes específicos de inversión.

Las Sociedades de Inversión deberán contar con una comisión de control de gestión y auditoría, que estará constituida por un número (par) de accionistas que representen al menos el 10 por 100 del capital social.

Las funciones de esta comisión son:

— Procurar el conocimiento de la situación económico-financiera de la sociedad por todos los accionistas, velando por la elaboración y puntual difusión de los documentos de información correspondientes.

— Proponer por mayoría a la junta general de accionistas el auditor que haya de intervenir en la verificación de las cuentas anuales.

— Cualquier otra facultad que le asignen los estatutos de la sociedad.

Sociedades de Inversión: Definición y características generales
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